Nuevo delito de responsabilidad penal de la empresa / 318 ter

Ayer (18 de junio), fue promulgada la ley que atribuye responsabilidad penal a diversas infracciones que transgredan los mecanismos destinados a evitar la propagación de pandemias.

 

1.- El nuevo artículo 318 ter del Código Penal

Entre las nuevas disposiciones, el artículo 318 ter sanciona a quien, a sabiendas del régimen de excepción, ordene a un trabajador (de su dependencia laboral) concurrir al lugar de desempeño de sus labores, cuando éste sea distinto de su domicilio o residencia y el empleado se encuentre en cuarentena o aislamiento sanitario obligatorio decretado por la autoridad sanitaria.  La pena consiste en presidio menor en sus grados mínimo a medio y una multa de diez a doscientas unidades tributarias mensuales por cada trabajador al que se le hubiere ordenado concurrir.

Esta nueva prohibición penal se ha incorporado también al catálogo de la ley 20.393 sobre responsabilidad penal de las personas jurídicas, de tal manera que no sólo responderán los empleadores (personas naturales) que dispongan el trabajo de un subordinado, bajo las condiciones descritas en la norma, sino que la propia empresa puede ser hecha responsable.

 

2.- Alcance del delito

La modificación de la norma es sumamente transversal, ya que no hace distinción si la organización tiene o no fin de lucro, o si la empresa es del Estado o privada.

Requiere que un superior de una organización, conociendo que un subordinado se encuentra en una condición de confinamiento (cuarentena) o aislamiento sanitario, le instruya infringir esa prohibición al disponer su concurrencia a un lugar de desempeño de funciones, distinto del lugar en el que debe permanecer en resguardo, dada las exigencias sanitarias.

La sanción de la conducta no requiere que el trabajador efectivamente concurra al lugar o cumpla la instrucción del superior, bastando sólo la orden de infracción de los deberes de resguardo.

No obstante, quien instruye la orden debe estar en conocimiento previo, que el trabajador se encontraba en una condición tal, que ordenar la concurrencia al lugar de trabajo es una conducta prohibida.

Para configurar la prohibición que se infringe, basta que la autoridad lo haya dispuesto con carácter general para un territorio determinado o bien, que el trabajador se encuentre afectado por una causal personal que le impide hacer abandono del hogar o residencia.

Por cierto, las autorizaciones administrativas o disposiciones generales de la autoridad que establecen categorías de labores que se encuentran exceptuadas de la prohibición sanitaria constituyen causas de excepción de la tipicidad de la norma penal y no se encuentra cubiertas por la disposición penal. Como es el caso de servicios que son considerados como esenciales o de utilidad pública, de transporte terrestre, marítimo y aéreo; servicio de telefonía fija y móvil; servicios sanitarios, por nombrar algunos exceptuados en esta pandemia.

 

3.- Recomendaciones

Dado que el incumplimiento de la prohibición puede generar responsabilidad penal, ha de prestarse especial atención a las unidades descentralizadas de las organizaciones, las cuales en la medida que cuenten con mayor autonomía administrativa, pueden incurrir en infracciones de la disposición penal, sin conocimiento de los niveles superiores de la organización.

A continuación, algunas recomendaciones:

a) Comunicar la existencia de la prohibición estricta de impartir instrucciones en contrario a lo dispuesto por la norma.

b) Identificar las áreas de la organización en las cuales existan riesgos de infringir la disposición, considerando su ubicación geográfica, el hecho de estar desarrollando actividades presenciales de trabajo y la existencia de casos de personas afectadas por alguna de las causales que impiden instruir la concurrencia al lugar de trabajo.

c) Disponer la comunicación pronta de nuevos eventos que afecten a determinadas áreas de la empresa, en orden a no disponer trabajo presencial.

d) Instruir a los todos los miembros de la organización del deber de comunicar tan pronto les sea posible la existencia de una situación que los coloque en la situación de deber permanecer en el hogar o residencia.

e) Disponer mecanismos de manejo reservado de la información recabada con ocasión del deber de notificación comunicado a los trabajadores.

Independiente del tamaño, mercado en que están insertas, propiedad o fin de las organizaciones, todas están llamadas a tomar medidas concretas y diseñar mecanismos eficaces que mitiguen los riesgos de incurrir en un delito de estas características.

 

Gonzalo Medina S.
Socio
Harasic, Medina & Dal Pozzo Abogados
gmedina@hmd.cl